mar. Jul 16th, 2019

El Fiat 1500 se volvió un éxito por su desempeño en las carreras. Sus duelos con el Peugeot modelo 404 fueron épicos. Carlos Reutemann debutó con este modelo.

El centenario de FIAT en Argentina

Fue un emblema de la clase media desde su llegada en los años 40 hasta finales de los 70 e inicios de los 80.

En el país se vendió el Topolino, importado desde Italia, durante las décadas de cuarenta y cincuenta. Ese modelo motivó a que el cliente argentino comenzara a relacionar a Fiat con autos económicos, algo que fue totalmente afirmado en 1960 con la producción local del primer Fiat: el Fiat 600, que comenzó a ser producido en la planta de Caseros, en Buenos Aires.

Con el correr de los años se popularizó en nuestro país el Topolino, importado desde Italia, durante las décadas de cuarenta y cincuenta.  Ese modelo motivó a que por estas latitudes se relacionara a la marca con autos económicos, algo a lo que la marca no dejó pasar comenzando en 1960 la fabricación nacional con el modelo 600 que comenzó a ser producido en la planta de Caseros, en Buenos Aires.

Junto al 600 también se produjo el 1100, pero su producción no duró demasiado tiempo y fue  desde 1963 con el 1500, un modelo mediano que rápidamente se convirtió en un referente del mercado nacional. La planta se mudó al El Palomar, dónde ahora funciona la planta de local de Peugeot y Citroën. Allí también se produjeron las Coupé 800 y Spider desde 1965.

En 1969 apareció el 1600, un modelo que conservó parte de la estructura y la mecánica, aunque con un diseño exterior mucho más moderno. Duró poco tiempo, ya que en 1972 lo reemplazó el 125, que con un diseño exterior casi idéntico pero un novedoso motor de doble árbol de levas a la cabeza.

Un año antes Fiat tenía en la calle al 128 el primer auto fabricado en el país con tracción delantera y motor transversal tan exitoso que por única vez en el país una empresa privada los sacaba de la línea de montaje y los modificaba deportivamente,  se trató del modelo IAVA. Durante los años siguientes las novedades de producto fueron escasas.

También se produjo el 133, una suerte de hibrido entre el 127 italiano y el 600 que se producía localmente para lo cual hubo que hacer tantas modificaciones técnicas que se volvió un coche problemático al punto de que en Córdoba se lo bautizó como «el intendente», porque había uno en cada pueblo y no lo quería nadie dado que en Europa llevaba una mecánica de 1050cc y aquí se le adaptó el motor del 600.

La era SEVEL

Con la aparición en 1980 de Sevel una joint-venture creada por el grupo automovilístico italiano Fiat y por el francés Peugeot para la fabricación y comercialización de vehículos ligeros en Latinoamérica llegaron nuevos modelos. Inicialmente el 147, finalmente reemplazante del 600, luego denominado Spazio. El 128 adoptó las ediciones Europa y Súper Europa y llegó en 1985 el Regatta, un nuevo mediano.

Durante la era Sevel Fiat produjo también en la planta de Berazategui, que previamente era de Peugeot Más tarde comenzó la producción local del Duna, precisamente en 1987, al que se le agregó el Uno un año más tarde. Mientras tanto el 147 se convertía en un modelo más económico bautizado Brío y luego Vivace.

En 1996 Fiat retomó el poder como filial, e inició la producción del Siena en una nueva planta, ubicada en Ferreyra, Córdoba, dónde previamente la marca italiana producía trenes o camiones. También produjo dos generaciones de Palio en aquella planta, que desde fines de 2017 produce al sedán Cronos.

Precisamente para la ocasión Fiat lanzó la edición especial 100 aniversario de Cronos. Se trata de una edición limitada de cien unidades, de color gris oscuro contrastada con elementos en color negro, tales como sus llantas, alerón trasero, techo, espejos, parrilla y logotipos.

Fuente: Diarionorte

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